
Voy a aprovechar la devolución de impuestos para invertir en nuevos negocios, así aprovecho mi liquidez financiera para no dejar pasar las oportunidades que ofrece la crisis económica.
Llegué a la conclusión que lo mejor es comprar acciones de cadenas farmacéuticas, están realmente baratas y todos sus accionistas quieren venderlas a la brevedad.
Pero como soy un emprendedor, asumiré este desafío de inversionista responsablemente y propondré en la primera junta de accionistas a la que me inviten, una serie de medidas para lograr que el valor de nuestras acciones aumenten. Las comparto para evitar sospechas de colusión:
- Los precios de los fármacos serán propuestos por los mismos clientes. ¿Cuánto cree usted que vale esta aspirina? Si la propuesta es mayor al costo…¡se lo lleva! Si no, se le pedirá que aumente su propuesta.
- Seremos una cadena que se responsabiliza de sus resultados. Realizaremos encuestas periódicas a nuestros clientes para saber si el tratamiento seguido con los productos comprados han dado buenos resultados. Publicaremos estos hallazgos en un cuadro de honor de los productos con mejores resultados y en un cuadro de deshonor con aquellos remedios que no causan efectos positivos. Para hacerlo aún más transparente, publicaremos también los nombres de los médicos que han recetado los fármacos efectivos y los que no dan resultados.
- Ofreceremos promociones de tratamientos alternativos. Por un módico aporte incluiremos a los clientes o a sus familiares y amigos en cadenas de oración, ritos de sanación y sortearemos sesiones de reiki y acupuntura. Y también publicaremos los resultados de estos tratamientos.
- En el caso de los fármacos más vendidos ofreceremos dosificaciones a granel, el cliente llevará la cantidad exacta de píldoras que debe consumir y no las que el laboratorio decidió que se incluirán en la caja.
- Por una pequeña propina, ofreceremos un servicio de despacho a domicilio. “Farmacanuda a su hogar” será un servicio que llegará a todos lados y permitirá que quienes no pueden llegar a nuestras sucursales, gocen de todas maneras de nuestros beneficios.
Sólo me preocupa que las acciones que logre comprar con mi devolución de impuestos, me permitan incidir en las decisiones comerciales de la empresa. Pero creo que no tendré problemas al respecto. Por lo que he podido ver, es probable que me paguen a mi por recibir estas acciones.




