La tradicional tarjeta de navidad que llegaba en sobre y por correo al hogar o a la oficina, está en peligro de extinción. En unos años más relataremos con nostalgia como nuestro árbol navideño se rodeaba de estos saludos y la forma como las tarjetas de saludo invadían cuanta superficie lisa encontráramos disponible.
Hay quienes relatan incluso que las tarjetas recibidas cada año se guardaban, luego de la temporada navideña, junto con los demás arreglos y adornos. De esta forma la proliferación se incrementaba acumulativamente cada año. Por esta razón, no era extraño encontrar en un mismo hogar, dos saludos

